sábado, 3 de septiembre de 2011

Viejos aromas en latas..


Aquellas pequeñas cosas....
Todos  los años tengo en estas fechas la misma sensación, mientras, los atardeceres son más tempranos y rojos.
Recuerdo esos finales del verano cuando al terminar las vacaciones  nos íbamos de casa de mi abuela tras pasar en su casa dos semanas, dónde yo me cobijaba en aquella enorme y vieja cocina que calentaba toda la casa,  que mi abuela limpiaba y encendía cada mañana, donde hacía el pan, su guiso de carne, las sopas de ajo con su pimentón, la tortilla paisana, todas aquellas recetas tan sencillas pero que uno tiene la sensación de no haberlas saboreado igual.
Las comidas en aquel porche destartalado, repleto de latas de aceite con plantas de tomates y  geranios. Su especiero de madera medio roto con sus especias, y aquellas cajitas metálicas, que tanto me gustaban, con las letras en volumen, y aquellos colores tan brillantes... el verano llegaba a su fin y mientras de noche preparaba mi maleta, con aquella mezcla de pena y alegría por volver de nuevo a la rutina, por dejar aquel remanso de paz dónde las horas pasaban al ritmo del reloj de péndulo, y las ganas de volver al torbellino del patio del colegio, de los deberes por hacer, de la rueda de la vida...
Aún conservo muchas de esas latas, que relleno con nuevas especias, cuyos aromas me transportan a aquellos tiempos....


Mercedes Sosa y Joan m. Serrat.


Collage de latas antiguas 


































































































































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"En un rincón... en un papel o en un cajón.."